LA ‘PRUEBA DEL 9’: CHICHARITO

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Para todos los que nacieron después de los años 70, la 'prueba del 9' se recuerda como la edad antidiluviana de las matemáticas. Pero antes de la aparición de las calculadoras digitales era una maravillosa prueba de eficacia. Han sobrado dos 'pruebas del 9' en tan sólo una semana para demostrar matemática y futbolísticamente que Ancelotti es un terco entrenador caduco que ha mantenido a Benzema hasta la extenuación y para congraciarse con una serie de 'gurús' de la prensa a los que tiene miedo y les hace la pelota. Una injusticia tan clamorosa que hasta el alma de Chicharito se debía retorcer en su limbo 'italiano'.  

Chicharito ganó el sólo el partido 'verbenero' de Balaídos. Un maravilloso espectáculo para el espectador, pero una nefasta actuación táctica de un ensoberbecido Eduado Berizzo, que como dejó en ridículo hace unas pocas semanas al Atlético y al Barcelona, creía que iba a pasar lo mismo con el Real Madrid. Pero para un equipo madridista tan anárquico, poco entrenado táctica y estratégicamente, jugarle a la ofensiva es un regalo de los dioses.Es lo único que necesita: espacios. Claro que si hubiera estado Benzema, a lo mejor, el ataque kamikaze del Celta hasta hubiera dado sus frutos. 

LA 'PRUEBA DEL 9': CHICHARITO

James celebra su gol, el tercero del Madrid en Balaídos. (Foto: Afp)

Francamente, estos partidos a tortazos, como dos equipos de regional, son muy divertidos, pero son un desastre para el que lleva peores jugadores. La imagen del gorro de nadador, mientras la sangre fluía de la cabeza de Larrivey, en un marcado gesto teatral argentino y ese Sergio Ramos con una bota en la mano y Casillas, reculando hacia atrás, en el primer tanto céltico, era el esperpento máximo del fútbol.

Un Casillas que se vence como rendido hacia atrás cada día más, algo que se ha agudizado desde hace cuatro temporadas, en el génesis de su decadencia. ¡Vaya imagen para un campeón de Europa! Casillas ya no es nada. Ni siquiera parece que esté debajo de los palos, agazapado como un niño que tiene mucho miedo porque llega el 'coco'. Pero el 'coco' puede ser hasta un equipo que no mete ni un gol al cielo.  

En la verbena de Vigo estaba asegurado que saldría ganado quien tuviese más pegada. Y dirán que el Celta de Berizzo ha hecho un enorme partido de garra, agresividad y supremo desgaste ofensivo. Cuando en realidad, como decía Toschack, el Celta parecía un pollo sin cabeza al que le habían metido cuatro goles y corría como un animal sentenciado. No me gustó ver a un Celta así, desquiciado, hiper-taquicárdico. Debe ser otra cosa. Con Berizzo se trata de un espectáculo para la 'bombonera' argentina, pero no es ni mucho el gran Celta de Mostovoi, de Karpin. Amigo, eso era otra clase de fútbol. Pero desde que el fútbol es el mayor espectáculo del mundo nos conformamos con poco.

El Barça debe sentir no sólo el aliento, sino el orgasmo del Madrid por haber ganado en Balaídos. Sinceramente, visto lo que vi del Barça ante el peor Espanyol de los últimos 25 años, como el Madrid gane en el Pizjuán, la Liga es suya. Estoy absolutamente seguro, con el desgaste azulgrana con el Bayern. La Champions es otra cosa, aunque para Ancelotti sea lo más fácil.

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