EL BUEN MADRID EUROPEO

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REAL MADRID 3 1 NAPOLES

La pregunta inmediata es contestar si el Nápoles está eliminado, que es lo que parece. Tengo que decir que sí, con absoluta certeza. No me quedan dudas. El Madrid es muy superior al Nápoles. Ni se me pasa por la cabeza un milagro en San Paolo, aunque resucite el mismísimo Maradona y que De Laurentis utilice el “atrezzo” de Cinecitta, del que es bastante dueño de los estudios de Fellini, y logre que Reina se convierta en en El Satiricón madridista. Ni pensarlo.

El Madrid jugó bien, en líneas generales. Tuvo esa inteligencia futbolística europea que Dios le dio. Manejó los tiempos de la Champions con una soltura que nadie puede representar. Por eso es el equipo más sólido en la competición europea, el emperador de Europa, el Napoleón de la Champion, ahora más con tanto apéndice francés.

Hasta Benzema pareció que le habían dado electricidad Incluso  dio calambres a la precaria retaguardia del Nápoles, con un Albiol muy lento y un amigo negro llamado Koulibally, que debe ser el único jugador que ha desbordado Cristiano en los últimos tiempos, en la mejor jugada de todo el partido, que culminó con el “pase a la red”, típico de Kroos.  Por no hablar de Reina, que ya no es el portero que era lo que era, aunque pare por “soleas”. En el gol de Benzema se lo comió en su propia área y en el de Casemiro ni lo intuyó, incluso a treinta metros de su portería.

Pero, amigo, el jefe del partido, por estrategia, por su sentido futbolístico y hasta por su gol fue Casemiro, el magnífico invento de Benítez por el que se lo cargaron, porque fue cobarde al no reafirmarle frente al Barça. Casemiro no es que sea titular imprescindible, es que se trata del epicentro, el viaje al centro de la tierra del Real Madrid.Su Julio Verne.

Mi decepción es la “pizza napolitana” de ese viejo zorro que es Maurizio Sarri. A mí me engañó el partido en que les ví pasar como una apisonadora en la misma Bolonia, donde se hartaron de “spaghettis a la boloñesa”. Metió siete goles, aún sin Callejón y me deslumbró  su facilidad goleadora. Pensé que en Madrid sería el mismísimo” diavolo”, como el cuerno rojo napolitano como amuleto. Pero me he engañado a mí mismo. El Bolonia era una farsa. Con eso no quiero ni mucho menos empequeñecer el nuevo éxito europeo de Zidane, que volvió a los pecados capitales con James, cuando Lucas Vázquez es injustamente castigado al banquillo, a pesar de ser el único jugador que desborda. Lucas Vázquez  tiene más talante que nuestro inolvidable Zapatero.

El Madrid sigue en su carrera europea como equipo fiable, aunque sólo se comiera una pobre pizza napolitana, con poco tomate y con aún menos con queso. Como me la dieron a mi aquel día del Bolonia.

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