EL COMA AZULGRANA

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El parte médico previo describía un Neymar con pálpito, un Messi ignorado y con un Barcelona que ha entrado en coma. Todo ello antes que el Madrid se aburriera ante un febril Segunda como el Almería.

Un lance sin tensión ni gracia ni emoción. El misterio sólo se reducía a conocer cuántos se iba a llevar Esteban, el caza autógrafos de Almería. Pero sin suspense, sin calidad. Con el aburrimiento de comprobar cómo Benzema un partido más se quedaba sin marcar y cómo Morata lleva ya seis goles con jugar un pequeño rato. El tándem prevarica y prevarica con Benzema. Da asco. Encima tienen la arrogancia de corroborar que Morata es un extremo izquierdo. De ariete, nada de nada. Es ridículo, como el gordo y el flaco, Benzema es el titular y Benzema también es el suplente. Es un francés repetido.

Álvaro Morata celebra el cuarto gol del Real Madrid. | Efe

Da igual, la próxima agonía del tándem es la final de Copa en Mestalla. Le espera un equipo en coma, absolutamente deprimido y casi pidiendo al cura azulgrana la extrema unción. Pero ya verán cómo el tándem vuelve a poner en jaque otro partido clave. Como todos los que se han cargado. Ancelotti y Zidane son tan tristes como los cipreses de los cementerios. Son como ladrones de tumbas y seguro que harán resucitar al semicomatoso azulgrana. Sobre todo, a Messi, que sólo se droga mentalmente cuando puede matar al Madrid. Ya verán.

Quiero confirmar que si nos creemos que el Madrid no es otro equipo ahogado en un mar de dudas porque le haya metido cuatro a un serio aspirante al descenso, es simplemente ser tonto. Alguien decía que Di María sólo mete ese gol ante el pobre Almería. En Dortmund, desde luego que no.

¿Alguien se acordó de Ronaldo? Pues la verdad es que no. Ni se le nombró ni se le echó de menos. No siquiera debía estar en su palco. El juego de Cristiano es tan sólo un disfrute de dioses y no hay dioses en las gradas. Ancelotti ya ha decidido jugar en Valencia con Di María por la derecha y el aún ansioso Bale por la izquierda. Benzema también saldrá, pero como si no juega.

Desde luego, el Barça ha entrado en coma, pero quien se crea que está muerto o que Messi no puede resolver los milagros del Rosario -lo digo por él y su paisano el Tata- se equivoca de medio a medio. Se recuerda el partido de Chamartín con el mismo equipo en coma. En aquella ocasión , el Madrid levantó a Lázaro. Los extremos se tocan, como decía don Pedro.

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