EL EXTERMINIO DE ‘TATU BOLA’

Anuncios

Partido a partido, este tropical y vergonzoso Mundial tiene el ritmo de Brasil. Justo el que ha impuesto la FIFA. Vaya sibilino arbitraje del trencilla español. Vaya peregrinación de la selección de Felipao hacia la más mezquina, sórdida y mediocre actuación de cuartos de final. Simplemente, me da vergüenza.

Que esta selección brasileña esté ya en semifinales es como vomitar contra el viento en una nave futbolística. Ni juega ni tiene jugadores ni sabe lo que hacer. Sólo contempla la suerte, la ayuda arbitral española,  constantemente, la fortuna como aliada. Es la peor selección brasileña de todos los tiempos. Y está en semifinales, señores. Ni Chile ni Colombia, muy superiores, pudieron hincarle el diente.

EL EXTERMINIO DE 'TATU BOLA'

En medio de su despropósito general, vemos a un Neymar que se confirma de largo como peor jugador que Robinho. Si ésta es la estrella del Mundial el tal James parecerá un extraterrestre. Ni tiene gol, juego, regate ni fuerza. Es como el Brasil de Scolari. Un timo. Como el pobre armadillo de la mascota, el Tatu Bola, está en peligro de extinción como el Brasil futbolístico.

Pero ya dije que este Mundial huele a corrupción, al Mundial de Videla. A que la selección local gane como sea ante la posibilidad de disturbios, revoluciones callejeras o insurreciones como en la dictadura del general argentino. Cada vez me gusta menos Suramérica y su limpieza democrática. Es puro populismo, como la selección de Scolari. 

 Colombia apareció demasiado nerviosa. Cuando se quiso dar cuenta ya llevaba un tanto en contra, en ese tropezón de Thiago. Por si fuera poco, la forma de contactar con el balón de David Luiz en la faltas, que ha sacado de quicio a todos los hooligans del Chelsea, ante Colombia le sale de bollo y con la complicidad del meta Ospina. En cuanto al "divino" James, al que han levantado a la santificación es un jugador más joven que Modric. Sí, ¿pero tiene tanta categoría como el croata? Yo lo dudo mucho. Pero el Mónaco ya se frota las manos para sacarle 75 millones a Florentino. Ante la ausencia de grandes jugadores en este Mundial, hasta este tal James, que tiene nombre de cartel colombiano,  parece un fenómeno. Pero, claro, ya se encargan algunos tontos contemporáneos, en su mayoría argentinos exonerados por el milagroso gol de Di María, en decir que este es un mundial muy "bonito". Sí, tan bonito como el atún. Como los dos salazones puestos al sol, que a la una de la tarde jugaron en Maracaná en medio de una humedad y temperatura, en condiciones insoportables. Lo digo y lo repito: que le den el título a Brasil. No hace falta seguir.

0
0

POSTS RELACIONADOS