Los jugadores de Costa Rica celebran la victoria ante Italia. | REUTERS

Ya tenemos a la selección sorpresa del Mundial. La increíble Costa Rica, que ha tumbado a dos campeones del mundo. Uno detrás de otro. Primero a Uruguay. Y, por si había dudas, a Italia. La Italia de Prandelli ni ha protestado en perder, a pesar de ser una de las grandes favoritas tras su sobrio y brillante partido ante Inglaterra, que todavía presumo que ha sido el mejor partido que hemos visto en este Mundial.

Parece que el científico genial del "futboltico" de los "ticos" es Jorge Luis Pinto, colombiano y hermano de una senadora. Ha creado un bloque de granito a base de un 5-4-1, practicamente irreductible, incluso con tres delanteros italiano como Balotelli, Cassano e Insigne, una exageración para el típico juego de Prandelli. Pues, ni aúnque hubieran puesto al guapo de Gigi Riva hubieran podido introducirse en búnker de los "ticos".

La Costa Rica del milagro tiene dos estrellas absolutas. Uno es el autor del tanto, un tocayo llamado Bryan Ruiz. Seguro que el Eindhoven va a ganar millones de euros al traspasarle. El otro, parece el Pelé de Costa Rica, un pequeño fenómeno llamado Bolaños, que para escarnio de los torpes agentes del fútbol juega en Copenhague. Es decir, otro palmetazo a los baratos tontos que se dedican a los "scoutings". No me puedo olvidar del fantástico meta del Levante, Keylor Navas, que casi le deja al Atlético sin título de Liga en Valencia.

El resto es jugar con la ventaja de los elementos. Las mejores selecciones europeas llegan a Brasil extenuadas por culpa de sus eternas y problemáticas Ligas. Siempre he escrito que el Mundial e incluso la Eurocopa se deberían jugar en septiembre, cuando las ligas europeas no han comenzado. De otra manera, es dar una ventaja absoluta a los países americanos. Con mucho calor, con mucha humedad y con ligas que aún no han empezado y que son tan mediocres que no suponen más que mínimo desgaste,la selecciones americanas se vuelven muy poderosas. Hasta jugar en México es una rémora, con tanta altura, donde te falta la respiración. 

Hemos visto el colapso español y este increíble de Italia en Pernambuco. La Italia de Prandelli no podía con las botas y los "ticos" parecían cocodrilos en los balones divididos y pumas, a la hora de hacen un contragolpe.

Como europeo, sólo nos queda la gran Alemania de Löw. El resto de Europa parecen tortugas  ante el calor insoportable.

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About the Author

Por Julián Ruiz en Jun 20, 2014

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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