Sólo un milagro puede salvar a Pellegrini de conservar su puesto en el City. Tanto Ferrán Soriano como Txiki Beguiristain esperaban algo diferente, ese toque de magia del chileno frente a la pesadilla azulgrana. Pero ya han visto el desastre que ha hecho el ingeniero. Ese pobre hombre nunca será nada. Ni tiene carisma, ni talento, ni nada que se le parezca para ser alguna vez un gran entrenador. Es siempre mi técnico-desastre favorito.

Mira que es difícil pifiarla contra un inútil como Luis Enrique. Pues bien, con ese estúpido 4-2-2-2 de su invención, que nadie juega en el mundo, se le ocurre vacunarlo con Fernandinho y Milner, en ese primer dúo del centro del campo. Un disparate. Son dos jugadores absolutamente no creativos.

Otro. Cuando decide colocar a Silva como pareja del Kun siempre aparece un City matador, pero al ingeniero se le ocurrió esta noche poner a Dzeko, el ariete que más roba terreno y espacio a Agüero. Bueno, no hay que esperar más, salvo el Pellegrini de siempre. Un inepto que tiene desquiciado al City. Sobre todo esta temporada en que Mourinho se ríe a carcajadas de él.

Silva, Demichelis y Milner, abatidos tras un gol del Barça. (Foto: Reuters)

Se creerá la caverna catalana que es un gran éxito del Barça, un gran partido. Son tan veleidosos como el mismísimo Luis Enrique. El primer tanto fue un regalo de Kompany y fue el que descompuso a un City que parecía dominar la situación. A partir de ahí, el Barça jugó con el viento a favor. Pues aun así hizo un segundo tiempo deplorable, donde demostró que el estado físico de este equipo deja mucho que desear. El increíble  Neymar ese fenómeno de segunda, recordaba grotescamente una vez más lo tiempos de Robinho en el City. Como un par de gemelos. Cómo es el fútbol de cruel. 

No se puede mejorar un resultado con un Suárez regular y con un tímido, inestable físicamente Messi, que acabó mal con el despropósito del penalti que hubiera podido fundir la eliminatoria. Soy de los que piensan que este Messi no es el del año pasado, pero tampoco el de hace dos años. Ni mucho menos. Y cuando Messi no aparece, el Barça no aparece, como en la segunda fase.

Pero ocurre lo de siempre. Platini, Villar y Collina habían previsto a Felix Brych por si alguna contingencia. Justo cuando el Barça lo estaba pasando peor, el Manchester se queda con uno menos. Desaparece Clichy, en uno de esos actos teatrales tan frecuentes de Alves y que tanto gustan a los trencillas de cámara. Alves se fue luego a la calle, pero castigado por Luis Enrique. Al salir le dio una patada a todo, como si hubiera sido una patada a la cabeza de su entrenador. Las relaciones entre ambos son extremas y no me extrañaría que Alves hubiera jugado su último partido con el Barcelona. Fue algo más que una insolencia, un despropósito en su sustitución. Pero, claro, se queda sin contrato y no va a quedar para un segunda de Europa.

Vuelvo al principio, Ferrán Soriano quiere a Guardiola para la próxima temporada en el City. ¿Irá Pellegrini al Barça? Por lo menos se ha ganado el título de 'ingeniero del Barça', tras estos dos últimos años de fracasos de eliminatoria contra su equipo favorito.

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Por Julián Ruiz en Feb 24, 2015

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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