Me gustan las triadas, me gustan los lemas triádicos. Por ejemplo, el de la Revolución Francesa: “libertad, igualdad, fraternidad”. Para Churchill era más melodramático con “sangre, sudor y lágrimas” y el más ‘podemita’ y bolchevique, con “paz, tierra y pan”.

Pero de la triada de la Liga del fútbol español con el “Barça, Atlético, Madrid” me quedo, extrañamente, con un Real Madrid como el dios más potente de este emocionante final de Liga. Es el Ra egipcio, el Amón tebano, ya que me gusta tanto la mitología egipcia. Es curioso que sea el mejor equipo física y técnicamente.

Hacía años, desde la segunda temporada del maldito Mourinho, que no le veía tan dotado, con fuerza, con certidumbre posicional, con un Casemiro que ha dado profundidad, magnetismo y realeza a Modric y Kroos, que parecían dioses del averno. Benzema y Varane, dos jugadores muy en forma, están avalados por el ‘divino calvo’, el Julio César madridista,  llamado en la actualidad Zidane.

Zizou, que tiene el nombre de la mujer que volvió loco a Jacques Brel, no ha tenido piedad de los mediocres Isco y James, relegados  a un segundo plano y ha apostado por Lucas Vázquez y, sobre todo, por Casemiro, que se ha convertido en su ‘alter ego’. Zidane aprende como ese niño prodigio que quiere convertirse en sabio del banquillo.

Evoluciona como el niño del final espacial de la odisea de Kubrick y se enfrenta al monolito del principio con una fuerza encomiable. Fantástico partido de Modric. Descansado, técnico y magnífico cerca del área, su puesto innato. El Villarreal, con tanto esfuerzo en la competición europea , me parece aquel equipo de fantasmas que se creen fantásticos. El cansancio es sublime.

Pero mi héroe es Simeone. Saca el máximo de la nada. Es como un mago que extrae conejos y más conejos blancos, alguna vez hasta negro. Por lograr ha logrado que el veterano Torres haya vuelto ser El Niño, a lo Kubrick. El Atlético parece un equipo de robots, pero no lo es. De carne y hueso, humano, pero abstracto.

No se dejen engañar por los cantos de sirena del Barcelona. Como su propia palabra explica son cánticos de una quimera. Decisivo el empujón en falta de Suárez para hacer el primer gol. El Barça tiene cuerpo de virgen, pero con escamas que no se ven en la superficie. Ahora mismo, mi favorito para la Liga es el Real Madrid. Parece increíble, pero tiene más salud, más dinero y más amor como se inventó el ‘divino calvo’, que fue quien mencionó en su libro de la Galias esa poderosa triada.

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About the Author

Por Julián Ruiz en Abr 21, 2016

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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