Siempre me atacan por mi supuesta animadversión con Del Bosque. Para defenderme, esto es lo que escribí frente a República Checa: “El sistema de Del Bosque, copia del Barça de Guardiola, es de posesión, mucho pase, poca velocidad de balón y unas terribles ausencias de profundidad. Todo ello agravado porque llevamos ochos años con los mismos errores”. El día frente a Turquía:”He dicho que nadie dispare las balas de la felicidad, porque hasta ahora se ganó por los pelos a una puñetera República Checa y a un horrible equipo turco, el peor que he visto en 20  años”.

No juego con ventaja. Pero el entorno actual de la selección agrava y perjudica hasta grados superlativos la verdadera situación del fútbol de España. Del Bosque, Casillas, Sergio Ramos, los caciques, están secundados por unos tremendos cortesanos o babosos que sólo fomentan la soberbia, el halago y la falsa euforia desconcertante.

La realidad es muy terca. Tras la tragedia de Brasil, aunque ahora no juega Casillas, España todavía tiene que superar el viejismo de Del Bosque, un personaje que debía estar jubilado, pero que Villar defiende como en un corralito. Con Del Bosque me he hecho un auténtico ‘edadista’, un enemigo acérrimo de la gerontofilia.

Menudo repaso táctico le dio Ante Cacic, escogido muy personalmente por el presidente Suker, pese a que no tenía ningún nombre como futbolista. Simplemente Croacia corrió más, presionó más, esperó a España cuando no tenía el balón y salían como rayos cuando España perdía el balón. Vamos, lo mismo que que harán los italianos con nosotros en octavos de final.

Se dice que España acabó fundida. Pero, ¿para Croacia no había el mismo calor? Vuelvo a lo que dije frente a los checos. “Nos conocen tanto que para cualquier enemigo es fácil, relativamente sencillo desde un punto de vista táctico, cerrarse con dos líneas de cuatro, muy juntas y esperar la posibilidad de algún contragolpe”. Tal cual. Y Croacia no tenía a Modric y Mandzukic, más otros dos titulares. Hasta Rakitic parecía Messi.

Por si fuera poco, este día del partido se anunciaba que el Madrid había vuelto a fichar a Morata y el City a Nolito, que va a cobrar cuatro millones de euros, semejante ‘futbolista hortera’, que no me gusta nada. Como Bruno, el típico futbolista mediocre, sin estrella, de los que tanto le gustan al ‘edadista’ Del Bosque. Bueno, nos queda el populismo ‘cinco estrellas’ de Conte. Pero más bien el panorama está en manos de un ‘jubilado’ que se resiste a entrar en el retiro. Que no responde nunca tácticamente, que es un inadmisible repetidor de estrategia de otro fútbol, de otro siglo.

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Por Julián Ruiz en Jun 21, 2016

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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