El comercial tema ‘Hello Goodbye’ de Paul McCartney para el ‘Mágico y Misterioso Viaje’ de The Beatles , se escribió a base de responder con lo contrario a lo que se proponía. Un sí , contra un no. La dualidad típica en el la vida, también en el fútbol. El Sevilla de Emery propuso jugar. El Liverpool de Klopp- los Beatles tuvieron su espaldarazo en tierra alemana- propuso  jugar al patadón y al contragolpe. El Liverpool  decía “goodbye” y el Sevilla decía “hello” al fútbol. Fue la gran diferencia. Mayúscula en la segunda fase. Decisiva, donde el Liverpool perdió la gloria de Steven Gerrad, de Luis Suarez y de Fernando Torres. Aunque yo he visto a un Liverpool mediocre ganarle una Champions al Real Madrid en el Parque de los Príncipes, con una ignominia de García Hernández.

Hay que ser un experto en finales y, desde luego, el Sevilla no es que sea un mago, se trata de un equipo imbatible en partidos decisivos. Tres años seguidos ganar la vieja Copa de Ferias, la auténtica Liga Europea, es un milagro de Monchi, el gran olvidado en estas ocasiones, aunque Emery se ha consolidado como el mejor entrenador del fútbol español en los últimos diez años. Es una pena que Del Bosque quiera seguir con el marquesado abúlico, mediocre y reaccionario y que prefiera a Isco, antes que Mata y, sobre todo, a un jugador como Coke, el gran capitán del Sevilla y siempre olvidado por el nefasto marqués.

Coke fue decisivo. Hizo el gran partido como capitán. Son de los pocos jugadores imprescindibles, tan contados. Para un técnico pusilánime como el marqués, Coke ni le ilumina.

Aunque Sturridge se empeñara en demostrar que el dinero no lo mejora tanto. Los ‘catalanes’ del Manchester City pagaron una fortuna por Sterling  del Liverpool, el fichaje equivocado, cuando se dejaban al bueno, a  Sturridge en el Liverpool. Ahora, el Manchester City pretenderá ser la sucursal del Barça y ardo en deseos de como se pervierten en el Etihad.

Me he equivocado con Coutinho. Me creía que era un fenómeno, el auténtico gran jugador de Brasil, en lugar del esperpento caro y sin chispa de Neymar. Pero Coutinho es otra muesca más del lamentable estado del fútbol brasileño, donde hasta Firmino parece un fenómeno y no es más que un paquete,  cuando juega ante grandes equipos como es el Sevilla.

Da pena que Gameiro tenga ya 29 años. Con tan sólo cuatro años menos sería el ariete más caro del mundo,  por encima de Lewandowski. Hace los goles decisivos. Siempre. Como el del empate del Sevilla. Me recuerda a la mejor versión del goleador galo Just Fontaine, que un sólo Mundial, marcó 13 goles.

He pasado de soslayo a Monchi. Es increíble como director de fútbol. Valdano habla mucho, se vende mejor, pero jamás tendrá la sabiduría futbolística de Monchi. Es el Séneca del Sevilla. Pero, cuidado, su magia está en la Giralda. Lejos de ella perdería todo el embrujo. El Sevilla da miedo. En plena catarsis puede devorar hasta el Barça. A Piqué no le da miedo. Así que tranquilos en el Manzanares. 

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About the Author

Por Julián Ruiz en May 18, 2016

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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