Lo peor del sentido de la mediocridad de Luis Enrique no es que haya perdido dos partidos, incluso uno en casa. La tragedia es que unos de los dúos más inútiles de la historia del Barcelona, es decir, el ‘dúo malasombra’ Bartomeu-Zubizarreta sigan creyendo en un esperpéntico técnico, cuyo mayor mérito fue salvar al Celta del descenso. Algo que desde que él no está en Vigo, el Celta goza de una racha maravillosa. Sólo con haberlo perdido de vista.

Lo peor es que el Barcelona no tiene ningún sistema. Es un equipo con jugadores clásicos en una despeñada caída en sus carreras hacia el infierno. Ejemplos de escarnio son Alves, Mascherano, Busquets, Xavi e incluso el ‘intocable’, el mago Messi, en una escandalosa fuera de forma.

Y, para colmo, Luis Enrique sólo cree en jugadores de primera fila, sí, pero no en auténticas estrellas. Sólo reconoce a jugadores, como él, de perfil estajanovista. Cree en Bravo, que es un portero de la medianía. Piensa en un ‘armario’ como Mathieu, que no se sabe si es carne o pescado. Cree en Rafinha. Y a Suárez se lo han metido los ‘bartomeus’, aunque piensa que no lo necesita. Ya lo fumigó y lo quemó en el Bernabéu. ¿Qué nos queda en el actual Barcelona?

Pues Neymar, que sigo insistiendo que es peor que Robinho y, angustiosamente, nadie más. Porque hasta Piqué parece excomulgado. Tampoco hay sistema de juego reconocible. Ni ‘tiki-taka’, ni juego vertical, ni velocidad de balón. ¿A quién se parece el Barcelona actual? Al Barcelona de la época de Serra Ferrer. ¿Se acuerdan de qué tiempo? No sé si a Luis Enrique le gusta el turrón. Si le gusta mucho creo que va a pasar hambre en Navidad.

Mientras, en el gran enemigo, en el Madrid, todo son días de vino y rosas. Un equipo en estado de gracia, libre de pecados, con un líder populista de Podemos, un monaguillo como James y el padre Ronaldo. Pero cuidado con las euforias. No jueguen a dar coba graciosamente. Digan la verdad. Digan que el Granada es un equipo carne de Segunda División, que es un equipo esperpento. Un equipo que no debía jugar la Liga. La Liga debe ser algo más competente. No una feria donde juegan tres o cuatro europeos y el resto, obligado económicamente a ser comparsas por culpa del dinero de la caja tonta.

Por ejemplo, el mismísimo Córdoba. Creyó ‘matar’ al Atlético con su propio veneno, el córner, pero acabó sucumbiendo con ese juego de faltas, centro y empeños de Simeone. Todavía no me acuerdo de alguna jugada que el Atleti haya terminado en gol. No creo que pueda subsistir mucho tiempo con recetas tan ascéticas. La temporada anterior, El Cholo tenía al mejor portero del mundo y al mejor ariete del mundo. Esta temporada, se conforma con hablar con el francés de Griezmann.

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About the Author

Por Julián Ruiz en Nov 01, 2014

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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