MESSI SE RíE DEL CHOLO Y DE LUCHO

Anuncios

Siempre dice Simeone que es incapaz de encontrar una línea, una estrategia con la que descomponer al Barcelona. Pues, si quiere, se lo digo, se lo cuento y hasta se lo dibujo. Tendría que plantear un lance como los que acostumbra frente al Real Madrid. Es decir, jugarle con ese odio, esa rabía, esa violencia, agazapado atrás, pero bronco, violento, entrando a matar y dejando la piel hasta que le salga la espuma por la boca. Jamás lo hace ante el Barcelona. Todo es más dúctil, más suave, más indulgente ante el Barcelona, que no es el enemigo natural de los 'indios' que dice Ramos. Sin odio eres peor, verdad, Cholo.

REUTERS

En cuanto a Luis Enrique, es ridículo seguir en la técnica mordaza a los que le critican, sobre todo con esos 'hopoligans' que tiene Lucho de comentaristas. Sin talento, sin personalidad y mucho menos sin carisma, para sobresalir, para poder sacar la cabeza por encima del cuello de su camisa, Luis Enrique tiene que hacerse notar con decisiones ridículas y desproporcionadas como dejar a Messi en el banquillo. Es de complejo freudiano. Sobre todo, porque aducía que "Messi estaba cansado por ser papá". Me recuerda a aquel tonto de ginecólogo que se creía que lo más importante en el parto era salvar al padre.

En tal que salió Messi, el Barcelona dejó ser el equipo espeso, esdrújulo y sin luces que constituye la personalidad de Luis Enrique. Un  técnico que tiene como luces a Rafinha, un jugador 'paticorto' y cree en Roberto y Mathieu, pues, sinceramente, apaga y cierra el Camp Nou. En cualquier caso, Messi en treinta minutos prodigiosos, revolucionó el Manzanares hasta inundarlo como si fuera el mismisimo 'monzón', el señor de las lluvias. Messi se rio a carcajadas de Simeone, que es como un zote para detenerlo y también de  nuestro querido Lucho, que es ese entrenador que ni le manda ni le ordena y del que pueda hacer lo que él quiera.

El Barcelona, sin Messi, es otro equipo, un equipo como cualquier otro de los gallitos del fútbol español. Demasiado previsible, demasiado obtuso en el sentido del fútbol, sin la asombrosa verticalidad de Messi. 

Me decía un madridista que apuntara que esperaba que ese saco de goles de Ronaldo en la 'Diada' de Barcelona, pudiera hipotecarlos para sacarlos en un partido serio, digamos frente al Atlético de Madrid, Barcelona, Valencia, Athletic de Bilbao o equipos parecidos, pero se temía que sólo el 'narciso perfecto' hace sangre con los equipo de segundo nivel, como casi siempre. Así bate récords y récords. En los cien días de Benítez, el Madrid lleva 11 goles a favor y cero en contra. Ya me dirán donde se van a meter esos gurús que se presentan constantemente a lo 'bombero torero'. Los mismos que escribían que Benitez es un ser defensivo y que era un error que hubiera sustituido al artista del 'domo', el gran Ancelotti.

0
0

POSTS RELACIONADOS