JUVENTUS 3 0 FC BARCELONA

La gran pregunta es: ¿Podrá el Barcelona repetir el milagro del santo Germán en el Camp Nou? Un psiquiatra diría que las psicopatías se reproducen como pesadillas en la mentes ganadoras. Nadie puede pensar en otro beso a la cúpula del cielo, porque será casi imposible que la Juventus se descomponga como se pudrió el PSG. En la próxima ocasión será casi imposible que aparezca un monaguillo de la UEFA para oficiar el sacramento de las resurrecciones, a base inventos arbitrales.

Yo no me creo tanta filosofía parda y menos en el actual Barça. Luis Enrique le ha metido en la noche de las tormentas. No contento con haber destrozado con su ineptitud la filosofía táctica suprema, lo ha dejado como un equipo de contragolpe, pusilánime técnica y mentalmente.

Nadie cree ya en Luis Enrique y menos tras haberle pegado un tiro por la espalda a la entidad, al anunciar con tres títulos de por medio que renuncia, que abdica de sus obligaciones, como si el equipo le importara un pito.

La reacción de su jugadores le han dinamitado su decisión. Sin el impulso localista y nacionalista y sin el soporte inmaculado arbitral, fuera de casa , como en Turin, el bosquejo tenue y pálido del Barça ha sido un fantasma insoportable. Con el agravante de la casi desaparición por inhalación de Los Tres Sudamericanos, que son maravillosos con la ayuda de la marabunta del Camp Nou.

Si perdieron 2-0 en Málaga es fácil pensar que reciban tres ante la Juventus, ya que para mí es el equipo más sólido que he visto en este momento en Europa.

Esta vez sí, el Barça está sentenciado. Ni milagros ni trampas de mal jugador. El Barça de Luis Enrique, fuera de casa, sin el auxilio arbitral, es un impostor, como un doble malo de sí mismo. Como un boxeador que cae a la lona cada vez que le hacen una jugada de gol.

Lo de Turín ha sido un escándalo con la melodía de Raphael. Ahora resulta que Dybala es un proyectil más que una bala. No es para tanto. Es el grupo, el conjunto, la impetuosa sensación de equipo en la Juve la que ha metido una vez más en el manicomio de la inestabilidad a un mediocre conjunto promulgado por Luis Enrique.

El vicio aumenta por ese Neymar que sólo es un grano en semejante lugar. Un infecto pozo de desvirtudes. ¿Pero pregúntenle a Piqué al que le han puesto la sábana santa de Turín, como culpa de todos sus pecados. El Barça hizo la procesión del silencio de la Semana Santa, un martes. Así de pecadora se encuentra su alma futbolística. Veremos cómo es el alma blanca en Múnich, ya que como dice aquel mandarín de Valencia, la Liga es la mejor del mundo. Seguro.

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About the Author

Por Julián Ruiz en Abr 12, 2017

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

Comentarios (1)

  • Feliciano Bombero

    Hola Julián

    Luis Enrique es, efectivamente, no solo un absoluto inútil como técnico y como líder de un grupo de profesionales, sino también es una persona repelente, chulesca e inaguantable, vamos, lo que en nuestra cuadrilla denominamos vulgarmente un ChuliPayaso, pero lo más alucinante fue leer y escuchar a supuestos periodistas argumentar como la inteligencia de Luis Enrique anunciando su dimisión diferida después del 4-0 de París, había sido el golpe de efecto que necesitaba el equipo para salir de su letargo y reaccionar
    Jamás en mi vida he leído o escuchado un argumento tan absurdo (calificarlo de falaz, supondría inteligencia humana en los “periodistas” que lo crearon) que únicamente se sostiene tanto por el estado de putrefacción mental en que se encuentra el periodismo deportivo de nuestro país como del de los aficionados al fútbol, reducidos a la condición de primates comeplatanos abducidos por los debates deportivos de psicopatías-castrados que pululan por nuestros medios de comunicación de nuestro país

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