Me transmiten el enlace amigable y tierno entre Puigdemont y Pique, entre presidente y presidente. Queda racionalizado y obvio que el central y aspirante a la presidencia del Barcelona ha sido aleccionado para practicar la vía mentirosa y obtusa de la victimización. Es decir, el “estado” Catalán está oprimido por el estado español.

A Pique le importa una mierda España. Incluso le da asco. Hasta hace semanas el central futbolístico y político sólo le interesaba como presumible rufíán  crematístico  catalán con la avaricia de los magníficos emonumentos que iba a recibir por jugar el mundial de Rusia. 

Ahora, tras una conversación con el “pastelero” Puigdemont la estrategia era la de proseguir en la selección española como si fuera un auténtico Caballo de Troya para insultar a la selección, al fútbol, a España y al sentido común. Seguir al pié de la política del victimismo que prosigue Puigdemont. Como si  se hubiera revivido el Partido Nacionalsocialista Alemán, una nueva raíz del racismo reaccionario y ultranacionalista que recuerda al Freikorps alemán de antaño.

Se sabe que Piqué es un ludópata. un encendido jugador de poker y con la selección sólo se ha reproducido a sí mismo su propia personalidad. Juega al poker con la selección española . Naturalmente, jamás tomará la decisión de abandonarla. Jamás, porque se evaporaría el victimismo catalán. Prefiere en esta tesitura jugar al adivino Calcante del Caballo de Troya. Por tanto, habría un plan, una estrategia para estabilizar al estado, a través de la selección.

Todo ello con el beneplácito del delincuente presidente de la Federación Española, que todavía manda con signos de neonazismo futbolístico , votante del nacionalismo vasco y que apodera a otro nacionalista vasco llamado Julen Lopetegui , el seleccionador español, otro nacionalista , que apoya el fin de un estado español unido.

Julen (Lopetegui), cuyo nombre que en español significa Navidad, no puede seguir un minuto más como seleccionador al apoyar efusivamente al independista Piqué. Pero es como uno más de los cómplices de una estrategia para un final del estado español.

El fútbol dice que no es política. Pero todo es política, absolutamente todo. El futuro trata de convencer a Piqué como su participación en la selección española fue una misión ejemplar y decisiva para la muerte de una selección española jamás  unida.

Entradas relacionadas:

9
4

About the Author

Por Julián Ruiz en Oct 02, 2017

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.