REAL MADRID 3 0 EIBAR

Aburrido entrenamiento del Real Madrid, con baño y masaje con “sales” del Eibar, candidato siempre a no hacer un gol ni al cielo y también , inexorablemente candidato a Segunda, aunque el empeño en Mendilibar y su buena formación táctica, sea siempre de buena disposición. Pero no tiene gol ni goleadores. Daba la impresión, que ni jugando doce días seguidos en Chamartín, podía hacerle un gol al nervioso e irregular Casilla.

El problema del Real Madrid, ahora, ahora mismo, es Ronaldo. El gol se burla del Balón de Oro. Es un momento alarmante. Llega tarde mentalmente. No tiene la velocidad cerebral de antaño y es la pura metamorfosis de un Narciso, que muchos goles lo quieren, pero él no se queda con ninguno.

Me decía un madridista que en la primera parte, ni había aparecido, vagaba como alma en pena, delante de cinco medias puntas, porque la alineación de ZZTop era como una orgía de medias puntas, hasta cinco alter-egos de como le gustaba jugar en sus tiempos mozos.

Por supuesto, todos “balones de oro”, desde Isco a Dani Ceballos, pasando por el pobre Asensio, que le han confundido tanta loa de los “piperos”. En fin, tendríamos que recomendarles a los edipos de tanta genuflexión blanca, ver un partido de ese luso del Valencia, el celestial Guedes, que si fuera del Madrid, los vasallos le llevarían hasta el “balón de platino” por lo menos.

No es cierto que Ronaldo sólo se comprometa con el gol cuando los focos posan sobre su figura, como rayos de la alianza. No es verdad. Sólo había que verle desquiciado, desatado contra su mala suerte, trastornado e incluso desequilibrado, porque el mana del gol no le lloriqueaba del cielo madrileño. Recordamos que sólo hizo un gol al Getafe y, otro, al Tottenham, pero de penalti. Ya me dirán como podrá resolver el Madrid papeletas más intrincadas que la del Eibar, sin que nuestro narciso favorito no bese a su ninfa llamado Eco. Perdón, gol

Ni con el “mejor jugador del mundo” pudo reaccionar nuestro Némesis especial. Por cierto, el ridículo verbal de Zidane con su apología de nepotismo con Benzema ha sido el foco de todas las gracias en la grada.

Muchas renovaciones, mucho egocentrismo, mucha soberbia, en un equipo que ha ganado mucho últimamente, pero que no encaja con la actualidad. Fue Del Bosque el que perdió el hado madridista, cuando después de dos Copas de Europa, no le floreció más su flor y, por contra, ya no influía en el temor de sus jugadores. Nadie le hacía caso. ¿Le pasará igual a Zidane?.

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About the Author

Por Julián Ruiz en Oct 22, 2017

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.