REAL MADRID 2 3 FC BARCELONA

Con la simpleza de utilizar la analogía de leyenda, el solito, el increíble Sant Jordi Messi se metió en la caverna  del dragón  blanco y lo liquidó con dos estocadas, justo en los momentos decisivos. De la sangre del dragón no salió ni una rosa ni siquiera un libro. Sólo la cabeza de Zidane, como la del Bautista.

No se crean jamás la perogrulladas, los peloteros de esos gurús, mandarines  o cortesanos de Concha Espina y de la corte de san Florentino. Zidane es un grave problema para el Madrid. Y aviso a navegantes, porque hasta ahora ha perdido la Copa, puede perder la Liga, tras el sable de Sant Jordi Messi y se puede columpiar como un ahorcado en el cadalso de Simeone.

Nuestro Zidane “ZZ Top” es un fenómeno. No sólo ha resucitado a Sant Jordi Messi, que jugaba anhelado y hundido, sino que además ha causado el mayor estropicio moral madridista, que se le puede suponer a un técnico en cuestión.

Desde lo tiempos de Miguel Muñoz, es lección de catón táctica, que cuando se juega ante un fenómeno -recuerden que “sin Messi, no hay Barça”- la única función solidaria y estrategia es la de ponerle un jugador para marcarle o el intercambios de tres jugadores posicionalmente. Fue lo que hicieron el St Germain y la Juve.

Me acuerdo de  aquellos históricos marcajes Camacho, con Cruyff, de Stiles con Eusobio, de Bobby Moore con Di Stéfano, hasta cualquiera con Maradona. Se dice que es de equipo menor ponerle a un tipo para marcar a semejante fenómeno. Pero Zidane ni se entera, que desde los tiempos de Helenio Herrera, se solapan los marcajes. Puede empezar Casemiro, como así fue, pero a los veinte minutos, hay que alternarlo  y combinarlo con Nacho, luego, hasta con Ramos y, continuación con Kross, hasta que el el fenómeno se vuelva loco o  imbécil. Juro que lo dije a todos los que tenía alrededor desde el primer minuto que esa era la única muesca para ganarle al Barça con rutundidad. Pues, Zidane se miró el ombligo.

Es un inseguro y un pésimo estratega. Y eso que me sorprendió con Bale por la izquierda para tapar las salidas de Rakitic, que como se demostró luego, fue letal. Pero, ¿que pasó?. Que Jordi Alba volvía locos a Modric y Carvajal. Bale volvió a defensa derecho estorbo, hasta que se lesionó, otra vez. Bale ya dije hace semanas que está sentenciado.

Todo lo que escriba más es irrelevante. El que ganó el partido fue  Sant Jordi Messi. Aunque con la colaboración de la torpe cabeza del dragón llamada Zidane. Ni el Barça ni el absurdo Luis Enrique. Fue Sant Jordi Messi. Y lo demás son cuentos. Cualquier equipo, como demostraron el Paris St. Germain o la Juve, burló, castigo y minimizó los efectos de Messi, con cambios alternativos en su marcaje. Hasta golearon con sorna al Barça. ¿Que se puede escribir de Zidane?. Ustedes mismos. ZZ Top ha resucitado a un muerto. Viva la rosa de San Jordi.

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About the Author

Por Julián Ruiz en Abr 23, 2017

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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