SIN BOMBILLAS PHILIPS

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Eindhoven es la ciudad de la luz. Los cuarteles generales de la Phillips, que llegó a ser un imperio, como una enorme nación, gracias a sus bombillas, a dar luz al el mundo. Y es curioso que en la capital del mundo de la luz, PSV y Atlético se quedaron a oscuras, sin luz, sin una maldita bombilla en forma de gol que iluminara un partido tenso, pero sombrío, sin grandes ocasiones, tenebroso a la holandesa.

Y es que el Atlético no hace un gol ni en los entrenamientos. Como el PSV nunca quiso abrirse demasiado por miedo a los contragolpes atléticos, pues el lance no nos deparó más que la incertidumbre del resultado.

No se pueden desperdiciar dos tantos tan claros, mano a mano con el meta, como les ocurrió a Vietto y a Griezmann. ¡Ah, Griezmann! Ya no es el que era. Le falta esa punta de velocidad, ese segundo de puntería que ha tenido en la primera vuelta. De tanto usar su puntería, se ha quedado sin chispa. Antes era el gran faro luminoso del gol en el Atlético. Ahora no se enciende ni con una linterna. Está cansado, extenuado, psicológicamente abatido por la ansiedad del gol.

No parece, pese a error supino, que el Cholo haya estudiado mucho al PSV. Se conocía mejor al Atlético Cocú, técnico del PSV. Reinó la anarquía en  la mayoría de los lances. El partido fue un correcalles. Algo que encorajina al Atlético, que le gusta siempre controlar las situaciones que se provocan. El Atlético jugó demasiado mal a las oleadas, hasta que el uruguayo Pereiro dejó a su equipo sin alegría, sin composición y ese estilo anárquico perdió el PSV.

El temor de muchos atléticos es que Simeone haya empezado a cansarse y que los estímulos no le compensen de su absolutismo  en un equipo que, a veces, ya no le responde. Son muchos años. Algunos jugadores le conocen demasiado. Otros ni se adaptan a lo que quiere. Se aparecen las tentaciones como fantasmas ante los ojos del cholismo. Son las tentaciones económicas y artísticas del Chelsea, incluso del Arsenal, que quizá ya haya decidido que Wenger es un trasto viejo e inútil. Hasta llueven las oraciones en el Inter.

No veo al Atlético actual con la chispa que solía iluminar a aquel Atlético esplendoroso del cholismo. Se dice que hay mejor plantilla, pero nadie ilumina con la suficiente luz el camino actual. Jackson fracasó. Vietto no es el argentino que soñaba Simeone. Correa no crece y el niño Torres ha dejado de ser niño. La oscuridad manda en este atlético sin gol, sin luz. Ni siquiera en la capital del mundo de las bombillas. Pero el Cholo resucitará, seguro, el sábado.

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