BARCELONA 1 0 ATLETICO DE MADRID

Nadie puede dudar que ha sido el mejor partido de la temporada. Los dos grandes equipos de la Liga, enfrentados con dos sistemas diferentes, dos mentalidades asimétricas y un final rozando el suspense, como una buena película de Hitchcock. Justo  hasta llegar a ser un emocionante partido y el mejor de la temporada.

Vaya por delante que el Atleti no mereció perder el partido, el título,  ante un Barça con una segunda fase timorata, arrastrada por la volcánica  lava de Simeone, que incluso puso cinco delanteros finalmente, porque la Liga se le escapaba como el agua por sus manos.

Para los atléticos ha sido un frustración  traumática y de psicoanalista. ¿Donde estaba Griezmann?. Nunca apareció en los momentos decisivos , mientras que los  corifeos  rojiblancos le habían elevado hasta el cielo en el último partido. El factor Griezmann  fue divisible en enteros por un Barça que que parece tenerle ya firmado , en una maniobra detestable, amonestable por la FIFA, la UEFA  o la ONU, hasta por el Amor de dios , que confesó el fichaje del francés. Pero , amigo, los catalanes, se han acostumbrado a saltarse las leyes, porque les cuesta barato.

Me gustó formidablemente lo que dijo Simeone al final del partido. Ni factor Griezmann ni nada: Messi . El fenómeno argentino, como aquel Fernando Fernán  Gómez, en su uno de sus papeles más inverosímiles, salvo al Barça de en un partido sesgado, mediocre, con las lesiones de Iniesta y Piqué. Messi no es sólo la diferencia. Es el imponente monumento al fútbol. El otro día, golpe franco en Las Palmas, hoy nariz rota a Oblak. Ni siquiera Oblak puede con este fenómeno de la naturaleza.

El mal resultado de la AG/DC , algo así como el parangón con el grupo “heavy” del Anton Griezmann y Dicgo Costa fue la mayor depresión rojiblanca. Oscuros, reducidos a la nada, con un francés como el gobierno de Vichy, con genuflexiones al conquistador Barça. Jugadores  irreconocibles del que ni muchos  quieren  pensar mal, pero alentaron a la confusión, el ruido del rumor escandaloso. En el terreno de juego, el Atléticó también pagó la multa de un Gabi forajido del lance, un Koke, que no es Koke y un Barça, que no es carne ni pescado.

Ya no es el campeón apabullante, por culpa de la personalidad Ernesto Valvarde, que cada día se acerca más al perfil del Athletic. No creo que la importancia de llamarse Ernesto pese tanto en este mediocre Barcelona actual. pero, amigo, el factor Griezmann…

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Por Julián Ruiz en Mar 04, 2018

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.