Hay que felicitar ‘honorablemente’ al campeón de Liga 2015-1016 , el Fútbol Club de Barcelona, que, a pesar de de disfrutar de solo 22 jornadas de Liga, levanta ya su copa de campeón. Prácticamente, con seis puntos de ventaja con respecto al Atlético y siete frente a los ‘galácticos’ de Pérez. Ya no hay más que competir.

Sólo queda felicitar a Ángel María Villar, Gaspart, Sanchez Arminio y, encarecidamente, a la nueva “convidada de prieta”, la señora Forcadell, que se reía sardónicamente desde el palco del Camp Nou, como orgullosa de tener al mejor equipo de la independencia.

Hay una escena sobrecogedora, a pesar de todo,que cambió la faz del lance.  Sucedió en  el casi desenlace del primer período. Una entrada Filipe Luis al ‘santo’ Messi. El brasileño, que nunca es precisamente un jugador sucio,  toca balón, pero el el dios Messi se tira como si le hubieran pegado un tiro. Entonces, Luis Enrique entra incluso en el terreno, con gritos de terror,  aspavientos como si le hubieran matado a su hijo. Algunos de la grada llaman “¡asesino!” al jugador rojiblanco. Uno de los mejores árbitros de cámara del Barcelona, el ínclito Undiano Mallenco, le pilla lejos la jugada, pero al ver el ‘coup de theatre’ general, expulsa a Filipe Luis y frustra el partido. Como siempre con victoria azulgrana, porque una vez más un arbitro ha desequilibrado la balanza competitiva.

Como conocemos a Luis Enrique, el grito de “asesino” a Filipe Luis era tan sólo un grito de la grada, su oportunidad de cerrar un partido, de acabar con la pesadilla del juego de su equipo.  Por tercera vez consecutiva,  el entrenador rival se reía de su absoluta orfandad técnica, de su supino  desconocimiento de lo que es un entrenador, como sucedió en los tres últimos lances,  con Javi Gracia, Valverde y Simeone. Los tres le habían dado sendos baños tácticos.

Que curioso, que incluso con sólo diez peones, el Atlético volviera a bailar y estremecer al Barça, una vez más , en los primeros 25 minutos de la segunda parte al equipo del inútil Luis Enrique. Como en el primer período el meta chileno tuvo que salvar a tan mediocre técnico.

El Barça actual está lleno de de actores de comedia o exagerados ‘polichinelas’ del fútbol. Tiene actores de la vieja tradición- Alves y Busquets- que ejercieron positivamente en la época Mourinho. Y, ahora tiene a Neymar y, desde luego, al ‘dientes’ Luis Suárez. Fue este el que voló sobre el Camp Nou cuando Godín quiso ceder el baló a córner. Semejante exageración en el aire, naturalmente, fue castigada por Undiano con otra expulsión. Otra vez, le pilló muy lejos. El Atlético se quedaba con nueve. Ya sería una imposible  tragedia que el equipo Simeone siquiera pudiera empatar al gran Barça. Pues, ni eso, el despropósito de equipo que ha formado Luis Enrique sufrió hasta el final , pidiendo la hora  el propio público del campeón. Naturalmente, al final, ni Oblak pudo empatar y el Barça volvió a cobrar tres puntos de vergüenza.

Pero es lo que vivimos hoy día en este santo país. El ‘pastelero’ Puigdemont, honorable de la Generalitat ha pasteleado, y nunca mejor dicho,  para que su ‘amiguete’ Alberto Ballesta sea alcalde en Gerona, con todas las trampas. Pues, bien, al Ballesta se le atribuye como gran mérito que hiciera de periodista en Cadaqués y entrevistara a Mary Santpere y Gutiérrez Mellado. Lo pueden leer en ‘La Vanguardia’ de Barcelona, hoy mismo. Me rindo.

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Por Julián Ruiz en Ene 30, 2016

Julian Ruiz, periodista deportivo, ingeniero musical y productor de discos. Como periodista trabajó durante más de 11 años en el diario Marca. Actualmente es colaborador habitual del periódico El Mundo.

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